domingo 28 de agosto de 2011
Entrada sin nombre I
Los viajes no hacen desaparecer tus problemas. Es solo una neblina, una en la que siempre tiene algo nuevo y puedes perderte en ella. Pero el viaje siempre acaba. Siempre. “El sol siempre sale después de un día nublado”. Y es esa puta luz que deja ciego nuevamente, ciego para solo recordar lo olvidado sin poder ver nada más. Todo se vuelve pesado nuevamente. Tú vuelves a ser tú. Puedes volver a esconderte, a ponerte esa mascara que no deja pasar los rayos del sol, por lo menos en instantes.
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1 comentarios:
so true. En el verano viajé para tratar de despejarme de una terrible experiencia que viví y bueno no me resultó tanto, me acordaba a cada rato. y a la vuelta el shock fue heavy..
bueno te quería comentar porque me dió ene pena que tengas que regalar tu perro. ¿No hay ninguna forma de que te lo quedes? yo, por mi parte, nunca regalaría a mi perro :( y bueno si tienes que hacerlo, déjalo con alguien responsable...no te quiero dar la lata.
saludos
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